El origen de Pensamiento Lateral corresponde al que en su momento acuñó el escritor y psicólogo maltés, Edward de Bono, en su libro New think: the use of lateral thinking (Nuevo pensamiento: el uso del pensamiento lateral) publicado en 1967.

Este concepto, utilizado incluso en la psicología, se enfoca en la búsqueda de soluciones a problemas utilizando estrategias o caminos alternos a los que normalmente la lógica simple nos llevaría. Se vale de la creatividad al momento de evaluar y dar solución a los diversos obstáculos que se presentan. Esto permite encontrar otras formas de percibir las cosas, de analizarlas desde otro contexto, con un matiz innovador y propositivo a la vez.

La vinculación con el contenido de la columna permite una asociación interesante ya que lo que pretendo es presentar un análisis basándome en una temática alterna a lo que, mediante un pensamiento simple y lógico, nos llevaría por vías ya conocidas. Pensamiento Lateral busca, desde una perspectiva innovadora, generar debate, reflexión y proponer nuevos esquemas de solución a las problemáticas políticas, sociales y económicas de nuestro entorno.

Finalmente, en el contenido de la propia columna haré una adición a lo que normalmente comparto con ustedes: El tintero, que es un breve espacio en donde escribiré noticias o datos relevantes para el consumo personal.

viernes, 24 de junio de 2016

El ocaso de un gobernante.

Pensamiento lateral.
El ocaso de un gobernante.
Por: Miguel Á. Martínez Castillo. (*)

En este ocaso de mi vida sólo un deseo me queda: la dicha de mi país, la dicha de los míos
Porfirio Díaz (1830-1915).  Ex Presidente de México.
Durante la década de los treinta del siglo pasado, cuando arribó a la Presidencia de la República, Lázaro Cárdenas creo un nuevo código que hasta la actualidad sigue vigente: el presidencialismo institucional.  Éste consistía en que el gobernante en turno tendría todo el poder: poder sobre el Congreso, el Poder Judicial, incluso sobre la misma ley.  En resumen, la ley era el Presidente.  Por sus manos pasaban las designaciones de los Gobernadores, Senadores, Diputados, Magistrados, etc.  Su poder era omnipresente, pero sólo tenía una limitante: era temporal.
Su poder era exacerbado, creaba, modificaba o anulaba leyes a su antojo, en los días de su informe era júbilo nacional porque era el día del Presidente.  Todo era permitido pero sólo por 6 años.  Podía incluso nombrar a su sucesor pero ello no eliminaba la regla de oro de la temporalidad.
Cuando la alternancia llegó a la Presidencia, ese poder omnipresente se trasladó a los estados.  Los Gobernadores se volvieron pequeños señores feudales en sus tierras y hacían de manera idéntica, tal y como lo habían aprendido en la escuela presidencial.  Sin embargo, la alternancia también alcanzó a los estados e, irónicamente, ésta se transfiguró por gente formada en la escuela partidista que había dominado el país por siete décadas, sólo que con la bandera de la oposición.
El pasado 5 de junio la configuración del poder político en México mermará sin duda la capacidad negociadora del Presidente de la República, pues 7 entidades de las 12 donde hubo elección de Gobernador quedarán ahora en manos de la oposición, destacando los estados de Chihuahua, Quintana Roo y Veracruz, por el hecho simple de que nunca un partido distinto al PRI había gobernado (en las dos últimas señaladas).
Pasadas las elecciones y conocidos los resultados, hay más de un gobernante preocupado por lo que su sucesor pueda hacerle en contra.  El principio rector de la gubernatura institucional (término acuñado para distinguirlo del presidencialismo institucional) se rompió pues el nuevo gobernante no es de su partido.  A esta acción, hubo una reacción, y esa reacción hoy está teniendo consecuencias sociales: manifestaciones en Veracruz, Chihuahua y particularmente Quintana Roo se han presentado por las iniciativas que al menos dos mandatarios (de Veracruz y Quintana Roo) están buscando que sus congresos aprueben con la finalidad de tener protegidas sus espaldas.
¿Qué ha orillado al Congreso de Quintana Roo a aprobar, entre otros temas, a un nuevo Auditor Superior, magistrados supernumerarios y a un nuevo Fiscal General? ¿Por qué tuvieron que convocar a un período extraordinario para hacer estas reformas a la Constitución estatal y leyes secundarias, justo cuando está por finalizar la legislatura? ¿Por qué no dejar al nuevo gobierno y la siguiente legislatura las negociaciones para los nombramientos?
Sin duda que la razón de fondo es política y obedece a que el Gobernador saliente pretende irse protegido. Si bien el Congreso está facultado –no hay que pasar por alto esto último- para aprobar las reformas e incluso para nombrar a un nuevo Auditor Superior, no menos cierto es que los legisladores han dado muestra muy clara de su nula independencia del Poder Ejecutivo.  Ya no decir de los Ayuntamientos, que en sesiones fast track, aprobaron las modificaciones constitucionales para la creación de la Fiscalía General (a excepción de Cozumel y falta por conocer el resultado de Othón P. Blanco que hasta la elaboración de esta editorial no han sesionado) y hacer evidente su carente autonomía.
Pero además de ello, hay que agregar que los nombramientos de un Fiscal General –que estará por 9 años-, un Auditor Superior –que durará 7 años- y un Magistrado del Tribunal Superior de Justicia, requieren de la participación social, en el sentido de expresar sus puntos de vista.  Me refiero a los Colegios de Abogados, de Contadores Públicos y de profesionistas que están involucrados en el ámbito.  Dado que, si nos apegamos a la ley como sostienen los legisladores en su derecho de designar a estos servidores públicos, se debería escuchar y valorar los perfiles profesionales para cada cargo, y ello requiere tiempo, más tiempo de lo que pretenden tomar los diputados para hacer los cambios a la Constitución.
Mucho tendrá que pensar sus afirmaciones el diputado electo y próximo coordinador de la fracción priísta, Raymundo King de la Rosa, sobre la intención violenta del Gobernador electo, Carlos Joaquín González, al haber hecho un llamado a la Legislatura para no avalar las reformas presentadas por el Ejecutivo saliente.  No tendrá mayoría calificada y su margen de negociación será más limitado.  Los tiempos cambian y con ello, también las formas.  Tal vez aún no ha entendido que el PRI en Quintana Roo será oposición.
Habrá que esperar, entonces, a que el Congreso estatal sesione nuevamente y discuta los temas pendientes.  El malestar social no se justifica cuando hay de por medio la violencia, pero tampoco se justifica la premeditación y alevosía del Congreso por querer aprobar importantes reformas en un tiempo muy corto.  Deben saber que la alternancia trajo consigo una mayor vigilancia de la opinión pública hacia el trabajo de los servidores públicos de elección.  Y de ella vendrán todavía más cambios, pero dependerá mucho de los actores políticos que ocuparán el poder en los próximos 6 años.
Por lo pronto, la batalla por cerrar los espacios legales que puedan afectar al Gobernador saliente va a continuar.  El Congreso ha dado muestra muy clara de su subordinación al Ejecutivo estatal al igual que los Ayuntamientos.  Lo peor de todo esto es que el ciudadano de a pie será el menos culpable pero el más afectado.

El tintero.
Manlio Fabio Beltrones presentó su renuncia a la dirigencia nacional del PRI, tal como lo hizo Agustín Basave en el PRD.  Ambos obtuvieron resultados negativos para sus partidos.  El primero perdió 7 de las 12 gubernaturas en juego.  El segundo, a pesar de haber ido en alianza con el PAN, al momento de repartir las ganancias, sus créditos fueron ínfimos. 

El único que vive luna de miel es Ricardo Anaya, quien ha aprovechado estas victorias para ganar puntos en la carrera presidencial.  Por lo pronto, algunas encuestas ya ponen arriba al  joven Anaya frente a su principal competidora interna: Margarita Zavala.  Aún quedan dos años y todo puede cambiar.


(*) Internacionalista, Maestro en Ciencias en Estudios en Relaciones Internacionales, investigador independiente y analista político. http://columnapensamiento.blogspot.mx/ @mig_qr

viernes, 17 de junio de 2016

La renuncia de Emiliano.

Pensamiento lateral.
La renuncia de Emiliano.
Por: Miguel Á. Martínez Castillo. (*)

Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan.
Henry Ford (1863-1947).  Fundador de Ford Motor Company.
Cuando la alternancia llega a un lugar, suele generar todo tipo de emociones pero principalmente hay una que hoy detecto y me ocupa reflexionar: la sobre expectativa.  En los días subsecuentes al triunfo de Carlos Joaquín González como Gobernador en Quintana Roo, ha circulado en redes sociales no sólo listas de innombrables sino hasta la búsqueda de saciar el morbo por ver caer a servidores públicos ante la picota.
Entiendo el malestar acumulado (son 42 años de un mismo partido en el poder) de tantos gobiernos que fallaron en las expectativas sociales.  Ayer, ser joaquinista era sinónimo de desempleado.  Hoy, una gran cantidad de servidores públicos sencillamente tienen sus días contados.
Hay que tener mucho cuidado con las expectativas que se tienen con este nuevo gobierno, pues pretender cambiar en 6 años lo que en décadas se hizo no es fácil.  Más aún frente al panorama político que tendrá cara a cara el propio Joaquín González: 8 municipios gobernados por la nueva oposición y un congreso sin mayorías absolutas.  Mucha mano izquierda necesitará el próximo Gobernador si desea cumplir con las demandas sociales y más aún con una que, pienso, fue la piedra angular de su campaña: la rendición de cuentas.
No es un secreto a voces que el estado tiene una deuda exorbitante: más de 22 mil millones de pesos que en su mayoría se desconoce su destino y el Gobernador electo ha dicho que investigará dónde está ese dinero.  Y precisamente será primordial el rol que desempeñe una instancia que pasó desapercibida pero que en los últimos días se volvió el centro de la discusión: el Órgano de Fiscalización Superior del estado de Quintana Roo.  La renuncia de su titular, Emiliano Novelo Rivero, quien desempeñaba su segundo período desde abril de 2010 en el cargo, propició una cantidad de hipótesis a pocos días de que dicho órgano presente las cuentas públicas al Congreso del estado del último año (y de los meses del presente) de ejercicio del gobierno estatal y gobiernos municipales.
¿Por qué renunció Emiliano Novelo? ¿Qué lo motivó a presentar su dimisión a pocas semanas de que concluya su segundo período? ¿Por qué no haber esperado y terminar su gestión? ¿Qué evaluación puede hacerse de su desempeño frente a un órgano que es el garante de vigilar el buen destino de nuestros impuestos?
Por lo pronto bien puede revisarse su desempeño con las últimas cuentas que entregará al Congreso para que sean revisadas y votadas.  La propia ley del órgano de fiscalización indica que desde el pasado 31 de marzo, todas las entidades de la administración pública estatal y municipal debieron entregar sus cuentas para que posteriormente sean auditadas físicamente, aproximadamente a mediados de abril.
¿Qué observaciones habrá encontrado la Auditoría del estado de las cuentas públicas del estado y los municipios? ¿Cómo habrá salido evaluada la administración municipal de, por ejemplo, Mauricio Góngora?  Muy interesante para el lector será conocer si obras de trascendencia como la ampliación del palacio municipal, las obras en la Dirección de Tránsito y demás acciones en su gobierno, fueron terminadas y entregadas en tiempo y forma.  Todo eso podrá verse en el informe del resultado que se entregue al Poder Legislativo estatal a más tardar el próximo 5 de septiembre, mismo que incluye: los dictámenes de la revisión de las cuentas públicas, la posible aplicación de sanciones por omisiones o acciones no apegadas a la ley, entre otros.
Carlos Joaquín en su momento anunció que revisará las cuentas de los últimos 12 años.  La auditoría, por su parte, sólo puede aplicar sanciones a servidores públicos o fincar responsabilidades hasta 5 años posterior a los actos u omisiones cometidos.  No dudo que, con un Congreso dividido, el futuro Gobernador necesitará negociar con los legisladores para abrir las cuentas públicas y cumplir con su promesa de campaña.
Sin embargo, la ley le juega a favor del Gobernador electo.  Las cuentas públicas del último año y medio de la administración saliente deberán ser aprobadas por la Legislatura en el siguiente período ordinario de sesiones, cuando ya no haya mayorías absolutas.  Lo que sí no tendrá a favor es que esta Legislatura que concluye podrá designar a un nuevo Auditor Superior por los próximos 7 años.  Esto sólo demuestra el profundo vínculo de subordinación que tiene un poder ante otro.
No será fácil abrir las cuentas y revisar el destino de los 22 mil millones de pesos que el estado ha contraído vía deuda pública en los últimos 18 años.  La renuncia de Emiliano abre la ventana para que el Congreso elija a modo a un auditor que proteja a la administración saliente.  Los nombres ya circulan y al parecer provienen de Cozumel: Luis Hoil Be.
A esto me refería cuando señalé que las expectativas no deben elevarse tanto cuando un gobierno de alternancia llega al poder pues la caída puede ser muy dolorosa.  Es un proceso que irá lento pero irreversible.  Por lo pronto, el reto de revisar los gastos va a enfrentar muchas resistencias.  ¿Cómo serán los siguientes?  Sin duda, sin mayorías legislativas, el trabajo será arduo, sólo si el PRI se proponer ser una oposición sin oídos y sin ojos.

El tintero.
La Ley 3 de 3 que fue aprobada por el Senado y multi proclamada por los senadores quedó a medias en su objetivo pues ni será obligatoria, ni será pública y la información que se requiera será integrada por personas que los partidos políticos designarán.  Así de recortada dejaron una ley que inspiró y movió a cientos de miles de ciudadanos que hoy exigen con todo derecho –y amplia razón- rendición de cuentas de sus gobernantes.

(*) Internacionalista, Maestro en Ciencias en Estudios en Relaciones Internacionales, investigador independiente y analista político. http://columnapensamiento.blogspot.mx/ @mig_qr